De gigante a inmortal.

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No puedo precisar, con exactitud, cuándo lo conocí, puede haber sido antes que yo naciera, pues los lazos de amistad entre nuestras familias se remontan a dos generaciones anteriores a la mía.  Recuerdo, desde siempre, estar de visita en casa de su hermano Rodrigo y su cuñada Susana, que había sido la mejor amiga de mi abuela María, y compartir allí con su extensa familia que terminó formando parte de la mía.  Es por eso que, mientras para el resto del mundo él era el poeta, el escritor, el periodista, el valiente que se enfrentó a la dictadura, con su pluma y su ingenio como única arma, para mí era ese hombre gigantesco y bonachón al que todos llamábamos tío Guillermo.

Su sentido del humor es legendario y sus conocimientos tan vastos que sus conversaciones podían durar días, sin momento alguno de aburrimiento.  Era un bromista natural y nadie, ni grandes ni chicos, se salvaban de sus vacilones.  Siempre lo consideré una suerte de genio distraído, no sólo por sus enormes y gruesos espejuelos, sino porque siempre andaba desgarbado y con el cabello en desorden, sin importar la hora ni la ocasión, mientras se veía tan cómodo entre adultos como entre su ejército de sobrinos de todas las edades, cautivando a todos con sus historias y anécdotas.

Hoy, las historias y las anécdotas son sobre él, sobre sus logros, sobre los riesgos y peligros que enfrentó sin acobardarse, sobre su ingenio y sus bromas, sobre su increíble memoria y su capacidad infinita de jugar con las palabras y convertirlas en maravillosos escritos, en poesía, en prosa o en glosas magistrales, sobre su vida, sobre su muerte y sobre cómo pasó de gigante a inmortal.

Algunas aclaraciones sobre la reforma al impuesto de inmuebles en Panamá.

En vista de la gran desinformación o interpretaciones erróneas que he escuchado y leído, con respecto a la ley 66 de 17 de octubre de 2017 y los decretos que la reglamentan, a saber el 362 y 363 de diciembre de 2018, paso a hacer algunas aclaraciones puntuales y dar respuesta a ciertas inquietudes al respecto.  Esto lo hago en mi calidad de profesional de la contabilidad y habiendo, primeramente, asistido a un seminario dictado por tributaristas reconocidos a nivel nacional.

  1. El impuesto del que trata esta ley no es nuevo.  El Impuesto de Inmuebles, contenido en el Titulo II del Código Fiscal, artículos 763 al 797,  tiene décadas de existir.  Todas las propiedades están sujetas al pago de impuesto de inmuebles, tengan título de propiedad o derechos posesorios, excepto en los casos que se definen en esta y otras leyes por incentivos, exenciones y/o exoneraciones.
  2. La Ley 66 reforma este impuesto en los siguientes aspectos básicos:
  • Elimina la segregación de terreno y mejoras para el cálculo de la base imponible.  Sin embargo, mientras no se haga la inscripción de la vivienda en el régimen  de Patrimonio Familiar Tributario (PFT) o Vivienda Principal, la propiedad seguirá sujeta a lo establecido en la ley de 2010, que establece que los PH deben pagar 1% sobre el terreno y sólo se aplica la exoneración de B/.30,000 o la exoneración de nueva construcción a las mejoras (definiendo mejoras como la porción de construcción).  Para determinar lo más conveniente, en cada caso, se debe hacer el análisis y los cálculos en ambas situaciones, si la vivienda excede del valor de B/.120,000.  Si no es así, la recomendación es inscribirla para que pueda aprovecharse el beneficio de la nueva ley y no pagar nada.
  • Amplía el monto exonerado de B/.30,000 a B/.120,000 para las viviendas que se acojan al régimen de Patrimonio Familiar Tributario (PFT) o Vivienda Principal (VP), ajustando de esta manera, los valores de exoneración a la realidad del mercado inmobiliario actual.
  • Exoneran del impuesto  las propiedades que constituyan vivienda principal de personas con discapacidad que no puedan laborar, cuya propiedad no exceda los B/.250,000, siempre que la propiedad esté a nombre de esta persona, quien deberá estar acreditada por la SENADIS.
  • Exceptúan del pago del impuesto las fincas dedicadas a actividades agropecuarias cuyo valor no exceda de B/.350,000.
  • Reduce las tasas de impuestos, significativamente.
  • Elimina, a partir de 2019, la concesión de exoneraciones para nuevas construcciones por períodos específicos.  Esto no quiere decir, de ninguna manera, que las exoneraciones existentes van a ser eliminadas, estas continúan vigentes hasta su fecha de expiración, a menos que se inscriba la propiedad como PFT o VP, en cuyo caso se renunciaría, tácitamente, a la exoneración.  También continúan vigentes las exoneraciones por leyes especiales.  Todas las propiedades cuyos permisos de construcción u ocupación sean expedidos antes del 1 de enero de 2019, siguen estando amparados por el régimen de exoneraciones por nueva construcción, aunque se tramiten posteriormente a esa fecha.
  1. No es obligatorio inscribir la propiedad en el régimen de FPT o VP.  Si su vivienda tiene un valor catastral (el valor por el cual fue registrada cuando usted la adquirió más mejoras adicionales significativas) no mayor  a B/.30,000, no tiene que hacer nada, pues ese es el monto de exoneración en cualquiera de los casos.  Si su vivienda tiene un valor catastral mayor de B/.120,000 pero tiene una exoneración de nueva construcción que aún no ha vencido, tampoco haga nada, pues si se acoge a este régimen se elimina la exoneración y le tocará pagar el impuesto por el excedente de los B/.120,000.  La recomendación general es que haga un análisis de su caso antes de hacer cualquier movimiento en ese sentido, para ver si le conviene o no.
  2. Se puede acoger al régimen PFT y VP en cualquier momento a partir de la promulgación del decreto, no hay vencimiento al período de solicitud.  Lo que vence el 2 de enero es la moratoria para el pago del impuesto adeudado al 31 de agosto de 2018, sin recargos e intereses, siempre que se pague la totalidad del mismo.
  3. Sólo tienen que ir a la ANATI las personas cuyas propiedades, al revisar en la base de datos de la DGI o solicitar un estado de cuenta de la finca, detecten que lo que aparece en la misma no coincide con lo contenido en la escritura o documento de propiedad.  Si el valor de la vivienda, número de finca o nombre del propietario no coinciden, tendrá que ir a la ANATI, documento en mano, a corregir o actualizar la información de la vivienda.  Se supone que esto lo debería hacer el Registro Público, pero como ya sabemos, nuestras entidades no se comunican, cayendo la responsabilidad en el contribuyente por ser el interesado en que su información esté correcta.
  4. Los bancos sólo podrán deducir los montos del impuesto de cuentas establecidas o asignadas por el contribuyente para tal fin, en los casos de propiedades con hipotecas.  Si el contribuyente paga directo o se rehúsa a establecer una cuenta para pagar el impuesto por medio del banco, este no puede efectuar la deducción de ninguna otra cuenta que tenga a su nombre.  Lo que debe hacer el banco es notificar a la DGI que el contribuyente no asignó cuenta para impuestos y la entidad tendrá que buscar otro medio de cobro, en caso de que no reciba el pago correspondiente.
  5. Las financieras y cooperativas tendrán que deducir el impuesto de la letra mensual de la hipoteca, lo que, si no aumenta la letra, aumentará la duración de la hipoteca.  En estos casos, es conveniente acercarse a la institución en la que mantienen su hipoteca para revisar su situación y tomar las acciones más convenientes para su caso.
Espero que con estas aclaraciones, despejen algunas de las muchas dudas surgidas por los comentarios y declaraciones de personas que, o no leyeron la normativa o no entendieron lo que leyeron.

 

¡Disfruta del sol mientras brille!

Así amanece hoy la ciudad de Panamá, después de una pertinaz lluvia en la tarde de ayer.  ¿Significa que no lloverá hoy?  No necesariamente. Si sopla el viento del norte y trae nubes cargadas, se puede desatar un aguacero monumental, de esos que sólo caen en el trópico.  Por eso les recomiendo  ¡disfruten del sol mientras brille!

Instrucción y educación para el futuro.

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El verdadero problema de nuestro modelo educativo consiste en que su principal objetivo es aniquilar el raciocinio de los estudiantes, obligándoles a seguir instrucciones sin pensar.  La idea es convertir a todos en el prototipo del buen obrero, propuesta nacida de la era industrial que ya es, totalmente, obsoleta, pero sigue vigente en nuestro país, a pesar de los malos resultados.

Desde la última década del siglo pasado, el nuevo prototipo es el colaborador/emprendedor que, utilizando su intelecto y creatividad para convertir la información en herramientas, desarrolla procesos que resuelven problemas.  Es la era de la información y el que no sepa interpretarla, no tendrá cabida en la nueva economía.

Pero la instrucción, como complemento de la educación, no sólo consiste en desarrollar mejores entes económicos, sino mejores seres humanos.  Personas que utilicen sus capacidades y razonamiento para mejorar su situación, la de sus familias y, como consecuencia, la de sus comunidades y países.

Es por esto que es importante cultivar la curiosidad y el interés en el mundo, tanto el que nos rodea como el que está más allá de nuestro entorno, algo que ahora es mucho más fácil con el acceso a Internet y sus herramientas.  Pero la tecnología no sirve de nada sin la creatividad y el raciocinio, pues hay tanto información falsa como verdadera diseminada en el mundo y hay personas que confunden opinión con hechos.  Por estas razones, es importante saber discernir unas de otras.

Para lograr esto, debemos utilizar el pensamiento crítico: si no saben, pregunten; si no  parece lógico, cuestionen; si no comprenden, investiguen, lean, analicen, comparen y saquen sus propias conclusiones con base en la razón, lógica y evidencias.  Sólo así podremos crear soluciones efectivas a nuestros problemas y los de la humanidad.

Es la hora de la nueva generación.

presidentesHay varios países, en su mayoría europeos con excepción de Canadá, o con una cultura cívica más desarrollada, como nuestra vecina Costa Rica, que han preferido a menores de 45 años como sus nuevos presidentes.  Ellos son los encargados de forjar el futuro de sus naciones y prepararlas para los retos de este nuevo milenio, por lo que es, simplemente lógico, elegir a jóvenes que entienden y han sido parte de los cambios inherentes a las nuevas generaciones.

No tengo nada contra las personas mayores de 50, soy una de ellas, con casi 60, pero me pregunto: ¿Acaso no es tiempo de dar oportunidad a una nueva generación de crear la nación que desean para ellos y sus hijos?  Y digo crear, porque francamente, es lo único que podría evitar que este país se convierta en la tierra de nadie.  Tenemos que reconocer que lo que les estamos dejando no es, ni por asomo, algo que valga la pena.  La herencia política de nuestra generación está plagada de corrupción, impunidad y descalabro institucional, nada digno de preservar ni para nosotros ni para ellos y, mucho menos, para generaciones futuras.

Creo que es tiempo de olvidar las viejas estructuras políticas basadas en caudillismos, populismos y personalismos ridículos y concentradores de poder en uno o pocos, y dar la oportunidad a los jóvenes de sacar luz de este caos en que estamos inmersos. Si se equivocan, tendrán tiempo de enmendar.  Si se equivocan y no enmiendan, serán ellos los que tendrán que vivir con su error y, como nosotros hoy, avergonzarse ante sus hijos y nietos, por el desastre cometido.

Dejemos de creer en ese adagio que dice “más sabe el diablo por viejo que por diablo” porque, evidentemente, eso no funciona en este país.  Aquí los diablos se han hecho viejos haciendo sus diabluras y nosotros, por tontos útiles, por iletrados políticos, por poco importa o por falta de civismo, los hemos dejado y, en algunos casos, hasta ensalzado, por sus acciones.

¡Ya basta de elegir a los de siempre, que vienen con lo mismo!  Jóvenes: tomen el destino de este país, SU país, en sus manos y conviértanlo en un lugar digno para ustedes vivir y nosotros morir, sin sentir la vergüenza que, cada mañana, nos asalta al leer las noticias.

¡El futuro les pertenece, no permitan que cualquier diablo, viejo o nuevo, los engañe!

 

 

El hábito de la lectura y sus consecuencias.

iam-se7en-657490-unsplash.jpgPhoto by iam Se7en on Unsplash

Algunas de las principales consecuencias del hábito de la lectura es permitirnos mejorar nuestras habilidades lingüísticas y mejorar nuestra gramática, permitirnos saciar nuestra curiosidad sobre todo lo que nos rodea, abrir nuestra mente a distintas ideas,  activar nuestros pensamientos y capacidad de análisis y hacernos más tolerantes  combatiendo la ignorancia de temas específicos y generales.

A pesar de todas estas bondades de la lectura, en este escrito me concentraré en las dos primeras:  habilidades lingüísticas y buena gramática, porque son las que más rápido se notan.  Que una persona no sea capaz de hilar una idea y exponerla en forma clara, tanto en el lenguaje hablado como en el escrito, es la primera señal que nos indica la posibilidad de que no sea capaz de comprender lo que le decimos.

Acaba de terminar una nueva versión de la, cada vez más concurrida, Feria Internacional del Libro de Panamá.  Es esperanzador y, al mismo tiempo, desconcertante, la masiva asistencia a este evento y el poco efecto que parece tener en nuestra sociedad.   Esperanzador es saber, o al menos creer por lo aparente, que la lectura es un hábito de muchos.  Desconcertante es ver que, a pesar de que pareciera que mucha gente lee, además de la ignorancia generalizada en muchísimos temas, expresarse correctamente y escribir con buena ortografía son ejercicios casi olvidados en este país.

La falta de un vocabulario extenso, en un idioma tan rico en palabras como el castellano, es notorio, sobre todo en la emisión de programas televisivos de producción nacional, en especial en los noticieros, cuando, tanto reporteros como entrevistados, tienen dificultades para dejar de lado las muletillas, el cancaneo o, peor aún, el uso de vocablos que nada tienen que ver con lo que tratan de expresar.  Y ni hablar de las frases inventadas que no tienen el más mínimo sentido…”lo que es el candidato” ¿En serio?

En cuanto a la mala ortografía, de la cual mucha gente hace gala con frases como”pero entendiste lo que dije, verdad”, es otra consecuencia de la falta de lectura, o la lectura de material mal escrito o de poco valor literario, como algunos tabloides que no voy a mencionar.  Las redes sociales y servicios de mensajería instantánea han querido ser utilizados como chivos expiatorios de esta situación, pero lo cierto es que, aunque estas herramientas hacen muy notoria la mala ortografía, al exponerla al mundo, no son la causa de la misma.

La mejor forma de aprender a hablar y escribir bien, es leer buenos libros, revistas, diarios y hasta blogs.  Después que estén bien escritos, pueden cumplir la función de ampliar y afinar nuestro vocabulario e inculcarnos la buena gramática, en cualquier idioma.  Exponernos, habitualmente, a una buena escritura, hace que nuestro cerebro asimile las palabras, su uso adecuado y su ortografía, la correcta conjugación de los verbos y la configuración de oraciones con sentido, en mayor medida que la memorización de las reglas gramaticales en la primaria.

Pero el hábito de la lectura no es muy extendido en nuestro país, donde la televisión aún reina, y no ayuda a mejorar la situación.  Aunque esto es justificado por aquellos que no leen, alegando los altos precios de los libros, que los convierten en artículos suntuarios, parece que olvidan que las bibliotecas y, desde hace más de tres décadas, el Internet, son entes democratizadores del saber humano.  Ambos ponen al alcance de quien lo desee, todos los libros, revistas, periódicos, artículos y blogs que existen.

¿Sabían que existen páginas de Internet donde pueden descargar, gratis, libros en formato digital?  Entonces, no hay justificación para no leer, está al alcance de sus dedos, a través de su computadora, tableta o celular, así que ¿cuál es su excusa para no leer?  Y si lee regularmente ¿qué fue lo último que leyó antes de este artículo?