Día Mundial de la Salud

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Hoy es un día muy especial para la gente que nos brinda su profesionalismo y calidad humana en esta época de angustia y preocupación.  Es el  DIA MUNDIAL DE LA SALUD, fecha en que se rinde homenaje a todos los trabajadores de la salud del mundo.  Pero hoy, 7 de abril de 2020, ellos no tienen tiempo para celebraciones, felicitaciones ni agradecimientos, porque están ocupados, día y noche, haciendo lo que mejor saben hacer: luchar para salvar vidas.
 
De todos modos, les quiero agradecer por lo que están haciendo hoy, por lo que han hecho desde que decidieron dedicar sus vidas a sus profesiones, por lo que hacen todos los días, en todas las épocas:  cuidar de nuestra salud, la de todos, incluso cuando nosotros mismos la arriesgamos no atendiendo a sus consejos.
 
Durante los últimos tres años mi padre estuvo muy enfermo.  En ese tiempo tuve  la oportunidad de conocer y estar en contacto constante con trabajadores de la salud de todas las ramas y niveles, en varios hospitales de la capital, y también de Bocas y Aguadulce.  Les puedo decir que siempre recibimos, de todos y cada uno de ellos, la mejor atención, genuino interés, cuidados llenos de cariño y compasión, consuelo cuando nuestras fuerzas flaqueaban y un gran apoyo cuando ya no había nada más que hacer.  
 
Médicos, enfermeros, técnicos, tecnólogos, camilleros, administrativos, nutricionistas, paramédicos, terapistas, personal de cafetería, radiología, laboratorio, farmacia y seguridad, todos, absolutamente todos, son importantes y merecen nuestro cariño, admiración, respeto y agradecimiento, como profesionales y como seres humanos.
 
¡Felicidades y siete mil millones de gracias!

En tiempos del corona virus

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Anoche terminé de ver la serie documental Pandemic (Pandemia) de Netflix.  En tiempos normales, no me habría llamado la atención ver este documental, pero no son tiempos normales, estamos viviendo una pandemia que, en el futuro, será contemplada como un hito histórico de la humanidad, para bien o para mal, según se desarrollen los acontecimientos.  Por ese motivo me decidí a ver el documental que narra las historias de varios médicos y científicos de distintas partes del mundo y cómo son sus vidas y luchas por controlar o evitar brotes epidémicos de ébola, gripe aviar, gripe porcina, y hasta sarampión, tanto en animales como en humanos.

Las conclusiones más importantes, a las que he llegado luego de ver lo expuesto por este documental son:
  1. Que tanto científicos  como médicos, tienen que estar, prácticamente, mendigando fondos para sus estudios, medicamentos y equipos.  Incluso hay hospitales que luchan por mantenerse abiertos, pues no reciben fondos estatales.  Esto sucede porque los gobiernos, de países grandes y pequeños por igual, prefieren gastar en su aparato militar y en las estupideces que inventan los políticos, que en el cuidado preventivo de la salud de sus habitantes.
  2. Que hay mucha gente con poder y dinero que promueve ignorar, arrinconar, anular o atacar a la ciencia, como fuente de información basada en evidencias, con el objeto de lucrar.  Esa gente, lamentablemente, compra conciencias y gobiernos para satisfacer su codicia, a expensas de la salud de las personas y del planeta.
  3. Que la ignorancia generalizada, de temas médicos y científicos, es un gran peligro.  El documental muestra el riesgo que existe con la proliferación de campañas anti-vacunas, basadas en falsas premisas y libertades extremas, que evitan poder combatir los brotes  o están creando el ambiente para que enfermedades largamente controladas, vuelvan a convertirse en una amenaza para los ciudadanos, especialmente, los niños.
  4. Que el personal de salud y los científicos son seres humanos con un sentido de responsabilidad social y de sacrificio mucho más desarrollado que el del resto de los humanos.  Ellos están dispuestos a poner su vida en riesgo, todos los días, para salvar las vidas de otros.  Les debemos, por lo menos, escuchar su mensaje y apoyarlos, siguiendo las instrucciones, estemos enfermos o no.
El egoísmo, la codicia y el individualismo irracional son la mayor catástrofe de la especie humana, eso es lo que la aniquilará, no el virus.
 ¡Quédate en tu casa!

En el Día Internacional de la Mujer, recordemos…

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  • Que aún vivimos en un mundo en el que el maltrato a la mujer sigue existiendo.  En el que hay miles de niñas sufren mutilaciones “para que no sientan placer”.   En el que las vejaciones, abusos y violaciones siguen sucediendo y a sus víctimas no se les hace justicia.  En el que el maltrato doméstico que, en incontables ocasiones, desemboca en la muerte de la mujer y la orfandad de los hijos, no ha desaparecido.  En el que la educación sexual integral es negada a quienes más la necesitan.  En el que la discriminación no ha desaparecido.
  • Que aún vivimos en un mundo en el que la igualdad de derechos y oportunidades sigue siendo una meta por lograr.  En el que hay millones de niñas a las que se les niega el derecho a educarse, mientras otras tantas pierden la oportunidad, debido a la pobreza de sus familias.  En el que hay miles de mujeres que no tienen derecho a la tierra que trabajan, a una casa propia y a una vida digna. En el que la discriminación no ha desaparecido.
  • Que aún vivimos en un mundo donde hace falta justicia social que garantice la seguridad de la población femenina.  En el que hay sociedades en las que las niñas son consideradas una carga para sus familias y, por esta razón, son abandonadas o vendidas como esclavas. En el que la discriminación no ha desaparecido.
  • Que aún vivimos en un mundo donde no hay equidad salarial.  En el que a los hombres se les paga mejor que a las mujeres, aunque ambos hagan el mismo trabajo, tengan las mismas calificaciones e igual capacidad.  En el que, incluso a pesar de que esas mujeres tengan mejor desempeño, mejores calificaciones y mayor capacidad, al hombre se le paga más por el sólo hecho de ser hombre.  En el que la discriminación no ha desaparecido.
  • Que aún vivimos en un mundo en que millones de mujeres no tienen derecho a decidir sus vidas.  En el que hay miles de niñas, jóvenes y mujeres que son obligadas a casarse, incluso con hombres a los que no conocen o les triplican la edad.  En el que en lugar de poder elegir su profesión, deben estudiar lo que su padre decida, si es que le permite estudiar.  En el que sus esposos les impiden ejercer su profesión, trabajar e, incluso, administrar su dinero, si trabajan.  En el que niñas que han sido violadas son obligadas a llevar a término el embarazo, incluso en lugares en que la ley les permite interrumpirlo, volviendo a violarlas al arrebatarles el derecho a no cargar con el producto de la violencia contra ellas. En el que la discriminación no ha desaparecido.
  • Que aún vivimos en un mundo que no ha entendido que las mujeres somos personas y, es por eso que tenemos el  mismo derecho a cumplir nuestros sueños y alcanzar la felicidad, en nuestros propios términos. En el que la discriminación no ha desaparecido.
  • Que el Día Internacional de la Mujer se hizo necesario para honrar la lucha de millones de mujeres que nos precedieron y para motivarnos a seguir luchando por nosotras y los millones de mujeres que nos sucederán porque, lamentablemente, la discriminación no ha desaparecido.

De gigante a inmortal.

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No puedo precisar, con exactitud, cuándo lo conocí, puede haber sido antes que yo naciera, pues los lazos de amistad entre nuestras familias se remontan a dos generaciones anteriores a la mía.  Recuerdo, desde siempre, estar de visita en casa de su hermano Rodrigo y su cuñada Susana, que había sido la mejor amiga de mi abuela María, y compartir allí con su extensa familia que terminó formando parte de la mía.  Es por eso que, mientras para el resto del mundo él era el poeta, el escritor, el periodista, el valiente que se enfrentó a la dictadura, con su pluma y su ingenio como única arma, para mí era ese hombre gigantesco y bonachón al que todos llamábamos tío Guillermo.

Su sentido del humor es legendario y sus conocimientos tan vastos que sus conversaciones podían durar días, sin momento alguno de aburrimiento.  Era un bromista natural y nadie, ni grandes ni chicos, se salvaban de sus vacilones.  Siempre lo consideré una suerte de genio distraído, no sólo por sus enormes y gruesos espejuelos, sino porque siempre andaba desgarbado y con el cabello en desorden, sin importar la hora ni la ocasión, mientras se veía tan cómodo entre adultos como entre su ejército de sobrinos de todas las edades, cautivando a todos con sus historias y anécdotas.

Hoy, las historias y las anécdotas son sobre él, sobre sus logros, sobre los riesgos y peligros que enfrentó sin acobardarse, sobre su ingenio y sus bromas, sobre su increíble memoria y su capacidad infinita de jugar con las palabras y convertirlas en maravillosos escritos, en poesía, en prosa o en glosas magistrales, sobre su vida, sobre su muerte y sobre cómo pasó de gigante a inmortal.

Despidiendo el 2018, un año agridulce.

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Recién ahora me doy cuenta de que no escribí mi reflexión de fin de año para 2017, pero la causa fue el preludio de un 2018 que, como ya menciono en el título, fue un año agridulce.  Lo iniciamos con la preocupación, ya existente desde hacía varios meses, por la salud de mi padre. Por fortuna y gracias a los maravillosos médicos que lo trataron  de forma permanente por un año, hicieron las mejores recomendaciones y llevaron a cabo procedimientos puntuales, se corrigieron y/o mejoraron las condiciones cardíacas que padece.  Para ellos, mi eterno agradecimiento y el de toda mi familia.  Igualmente, nuestro agradecimiento a los muchos amigos y familiares que se mantuvieron pendientes, escribiéndo y llamando.  A aquellos que nos visitaban y lo entretenían en sus días de aburrimiento, le subían el ánimo y lo hacían olvidar, aunque fuera por un par de horas, la preocupación que lo embargaba.  ¡Gracias a todos, en especial a Mon, Temi y Juan!

Debo decir que lo peor de ese proceso fue la ausencia de respuesta de la Caja de Seguro Social para poner remedio a los males de mi padre…aún hoy, 14 meses después de la solicitud, seguimos esperando.  No quiero pensar lo que habría pasado si mi papá no hubiera tenido sus ahorros y los médicos no hubieran buscado fórmulas para bajar los exorbitantes costos de los procedimientos practicados, para él y un número plural de sus pacientes a quienes la CSS les falló en el momento en que más la necesitaban.  ¡Qué decepción tan grande es experimentar que pagar tantos años no sirve de nada!

Pero como no hay mal que dure cien años, los dos últimos meses de este complicado año nos han traído alivio y alegría, no sólo por su recuperación sino por las muestras de cariño y reconocimiento a la labor que mi padre ha realizado durante sus más de 50 años dedicados al turismo, no sólo como hotelero, sino como promotor del mejoramiento de la industria en el país y toda Centroamérica.

Primero, en su adorado Bocas, la Autoridad de Turismo de Panamá, gracias la iniciativa de la Dirección Regional, le rindió un homenaje por el papel preponderante que ha jugado en la promoción del turismo en el archipiélago.  También, le otorgaron al Gran Hotel Bahía, la más tangible de sus obras en ese quehacer, una distinción como patrimonio histórico, cultural y turístico del país.  Nuestro sincero agradecimiento a Rubén, Gus y Chombo por llevar adelante este reconocimiento.

¡Y qué decir del hermoso homenaje que recibió por parte de la Asociación de Pequeños Hoteles de Panamá, de la cual es miembro fundador!  Reencontrarse con sus compañeros de lucha de tantos años, ver los vídeos de sus colegas hoteleros de Centroamérica, escuchar palabras de cariño y sincero agradecimiento de los asociados y de amigos de la familia que se dieron cita para celebrar con nosotros esa noche.  Fue un evento hermoso, con deliciosa comida y la maravillosa música de Colaquito Cortéz y Monchi Lucas que hicieron bailar a todos.  ¡Qué alegría fue ver a mi papá bailando, después de más de un año de luchar por su salud!   En ese momento supimos que ya estaba recuperado, tanto física como anímicamente.

Nuestro agradecimiento a todos los miembros fundadores de HOPPAN por ese homenaje, especialmente a Fátima y Tere, del comité organizador.  Fue un gusto enorme ver a Yamina, Ana María, Jacinto, Laura, Guicci, Armando y al resto de aquel grupo que, durante años, constituyó un círculo constantemente cercano a mi papá.  ¡Se les extrañaba!  Y no puedo dejar por fuera a Sara Pardo, nuestra gran Cacique del Turismo 2018, quien seleccionó en su hotel, un hermoso salón y un menú exquisito que, acompañados por la excelente atención del personal, crearon el ambiente para una noche perfecta.  ¡Gracias, Sara!

Con esa nota feliz quiero terminar este escrito que, más que una reflexión, ha sido un recuento de lo que ha marcado este año a nivel personal.  Una vez más, mi sincero agradecimiento a todos los amigos que nos acompañaron, presencial y virtualmente, en los momentos de preocupación y se alegraron con nosotros al llegar a la salida del túnel, donde la luz está brillando de forma prometedora para un 2019 lleno de esperanza!

¡Que esa luz nos ilumine a todos, es mi deseo para 2019!

Algunas aclaraciones sobre la reforma al impuesto de inmuebles en Panamá.

En vista de la gran desinformación o interpretaciones erróneas que he escuchado y leído, con respecto a la ley 66 de 17 de octubre de 2017 y los decretos que la reglamentan, a saber el 362 y 363 de diciembre de 2018, paso a hacer algunas aclaraciones puntuales y dar respuesta a ciertas inquietudes al respecto.  Esto lo hago en mi calidad de profesional de la contabilidad y habiendo, primeramente, asistido a un seminario dictado por tributaristas reconocidos a nivel nacional.

  1. El impuesto del que trata esta ley no es nuevo.  El Impuesto de Inmuebles, contenido en el Titulo II del Código Fiscal, artículos 763 al 797,  tiene décadas de existir.  Todas las propiedades están sujetas al pago de impuesto de inmuebles, tengan título de propiedad o derechos posesorios, excepto en los casos que se definen en esta y otras leyes por incentivos, exenciones y/o exoneraciones.
  2. La Ley 66 reforma este impuesto en los siguientes aspectos básicos:
  • Elimina la segregación de terreno y mejoras para el cálculo de la base imponible.  Sin embargo, mientras no se haga la inscripción de la vivienda en el régimen  de Patrimonio Familiar Tributario (PFT) o Vivienda Principal, la propiedad seguirá sujeta a lo establecido en la ley de 2010, que establece que los PH deben pagar 1% sobre el terreno y sólo se aplica la exoneración de B/.30,000 o la exoneración de nueva construcción a las mejoras (definiendo mejoras como la porción de construcción).  Para determinar lo más conveniente, en cada caso, se debe hacer el análisis y los cálculos en ambas situaciones, si la vivienda excede del valor de B/.120,000.  Si no es así, la recomendación es inscribirla para que pueda aprovecharse el beneficio de la nueva ley y no pagar nada.
  • Amplía el monto exonerado de B/.30,000 a B/.120,000 para las viviendas que se acojan al régimen de Patrimonio Familiar Tributario (PFT) o Vivienda Principal (VP), ajustando de esta manera, los valores de exoneración a la realidad del mercado inmobiliario actual.
  • Exoneran del impuesto  las propiedades que constituyan vivienda principal de personas con discapacidad que no puedan laborar, cuya propiedad no exceda los B/.250,000, siempre que la propiedad esté a nombre de esta persona, quien deberá estar acreditada por la SENADIS.
  • Exceptúan del pago del impuesto las fincas dedicadas a actividades agropecuarias cuyo valor no exceda de B/.350,000.
  • Reduce las tasas de impuestos, significativamente.
  • Elimina, a partir de 2019, la concesión de exoneraciones para nuevas construcciones por períodos específicos.  Esto no quiere decir, de ninguna manera, que las exoneraciones existentes van a ser eliminadas, estas continúan vigentes hasta su fecha de expiración, a menos que se inscriba la propiedad como PFT o VP, en cuyo caso se renunciaría, tácitamente, a la exoneración.  También continúan vigentes las exoneraciones por leyes especiales.  Todas las propiedades cuyos permisos de construcción u ocupación sean expedidos antes del 1 de enero de 2019, siguen estando amparados por el régimen de exoneraciones por nueva construcción, aunque se tramiten posteriormente a esa fecha.
  1. No es obligatorio inscribir la propiedad en el régimen de FPT o VP.  Si su vivienda tiene un valor catastral (el valor por el cual fue registrada cuando usted la adquirió más mejoras adicionales significativas) no mayor  a B/.30,000, no tiene que hacer nada, pues ese es el monto de exoneración en cualquiera de los casos.  Si su vivienda tiene un valor catastral mayor de B/.120,000 pero tiene una exoneración de nueva construcción que aún no ha vencido, tampoco haga nada, pues si se acoge a este régimen se elimina la exoneración y le tocará pagar el impuesto por el excedente de los B/.120,000.  La recomendación general es que haga un análisis de su caso antes de hacer cualquier movimiento en ese sentido, para ver si le conviene o no.
  2. Se puede acoger al régimen PFT y VP en cualquier momento a partir de la promulgación del decreto, no hay vencimiento al período de solicitud.  Lo que vence el 2 de enero es la moratoria para el pago del impuesto adeudado al 31 de agosto de 2018, sin recargos e intereses, siempre que se pague la totalidad del mismo.
  3. Sólo tienen que ir a la ANATI las personas cuyas propiedades, al revisar en la base de datos de la DGI o solicitar un estado de cuenta de la finca, detecten que lo que aparece en la misma no coincide con lo contenido en la escritura o documento de propiedad.  Si el valor de la vivienda, número de finca o nombre del propietario no coinciden, tendrá que ir a la ANATI, documento en mano, a corregir o actualizar la información de la vivienda.  Se supone que esto lo debería hacer el Registro Público, pero como ya sabemos, nuestras entidades no se comunican, cayendo la responsabilidad en el contribuyente por ser el interesado en que su información esté correcta.
  4. Los bancos sólo podrán deducir los montos del impuesto de cuentas establecidas o asignadas por el contribuyente para tal fin, en los casos de propiedades con hipotecas.  Si el contribuyente paga directo o se rehúsa a establecer una cuenta para pagar el impuesto por medio del banco, este no puede efectuar la deducción de ninguna otra cuenta que tenga a su nombre.  Lo que debe hacer el banco es notificar a la DGI que el contribuyente no asignó cuenta para impuestos y la entidad tendrá que buscar otro medio de cobro, en caso de que no reciba el pago correspondiente.
  5. Las financieras y cooperativas tendrán que deducir el impuesto de la letra mensual de la hipoteca, lo que, si no aumenta la letra, aumentará la duración de la hipoteca.  En estos casos, es conveniente acercarse a la institución en la que mantienen su hipoteca para revisar su situación y tomar las acciones más convenientes para su caso.
Espero que con estas aclaraciones, despejen algunas de las muchas dudas surgidas por los comentarios y declaraciones de personas que, o no leyeron la normativa o no entendieron lo que leyeron.