¡Viernes de salsa! What happened – Bobby Rodríguez y la Compañía.

 

Bobby Rodríguez y la Compañía, orquesta con una fuerte influencia de jazz, tenía un estilo único en la salsa que tocaban.  Esta canción, de la autoría de Rubén Blades y en la voz de Junior Córdova, es un ejemplo clásico de esa fusión que sólo Bobby podía lograr.   En el mismo álbum Salsa at Woodstock, que fue grabado en vivo en ese legendario lugar, hay una versión en salsa del clásico del jazz  Sunday Kind of Love que suena, sencillamente, espectacular.  ¡Se los recomiendo!

La importancia de aprender inglés.

markus-spiske-221494-unsplashPhoto by Markus Spiske on Unsplash

En esta época, decir que se debe aprender inglés, partiendo de la premisa de que es el idioma de los negocios, es un cliché del siglo pasado.  Hoy por hoy, el inglés se ha convertido, prácticamente, en el idioma universal, a pesar de no ser el más hablado del mundo, ese es el mandarín.  El inglés es el idioma común de todos los que tenemos otras lenguas maternas y, aprendiéndolo, tendrán acceso a toda la información que se produce en el mundo, sea en Estados Unidos,  Alemania, Holanda, Sudáfrica, la India o Japón.

Si te interesan las ciencias, puedes tener acceso a miles de libros y vasta información en inglés, traducidos del francés, alemán, japonés o yiddish.  Los avances científicos, en todas las ramas, se publican en inglés, tan pronto se hace la publicación en el idioma original del científico descubridor, porque es la forma más efectiva y rápida de difundirlo a nivel global.  Sea medicina, química o astrofísica, todas las últimas noticias de los conocimientos científicos y sus explicaciones detalladas, las puede encontrar en inglés.

El inglés es el idioma de los deportes, por lo menos a nivel profesional.  También domina la tecnología el mercadeo y la web.  Invade el mundo de la gastronomía, aunque aún no amenaza seriamente al francés, ni creo que suceda.  Reina, obviamente, en la industria del turismo, donde la mayor parte de las tareas básicas y de operación de hoteles y negocios relacionados utilizan terminología en inglés, que es de uso extendido internacionalmente.  También puede ser una herramienta de comunicación efectiva cuando se viaja a un país donde no hablan nuestro idioma, pues siempre habrá alguien que hable inglés, por lo menos en establecimientos turísticos.

Por todo eso, olviden decirle a un chico que quiere ser médico, ingeniero en sistemas o chef, que el inglés es el idioma de los negocios, porque a ellos eso no les interesa.  Dígales la verdad, que aprendiéndolo, tendrán acceso a toda la información que se produce en el mundo, sea en Estados Unidos,  Alemania, Holanda, Sudáfrica, la India o Japón.  Así que no pierdan tiempo, envíen a sus hijos a la escuela con el mejor plan bilingüe que puedan costear, porque de lo contrario, posteriormente, se verán en la necesidad de pagarle cursos extracurriculares para que lo aprenda.  No olvide que aprenderán mejor y más rápido mientras más jóvenes lo intenten y, también, se les facilitará aprender otros idiomas, si así lo desean.

¡Viernes de salsa! Si no sabes, no te metas. Orquesta Yaré ¡la que toca como es!

 

La Orquesta Yaré, de la que el gran Meñique dijo: ¡la que toca como es! lleva 15 años en los escenarios panameños, haciendo bailar a todos los amantes de la buena salsa, la clásica, llamada salsa dura por los conocedores.  Les invito a disfrutar de este son montuno, de su más reciente producción “Sonaron los tambores’, dedicado a los grandes soneros y músicos legendarios del género.

 

“Dudo luego pienso, pienso luego ¿existo?”

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Aunque esta es la forma más divulgada de esta frase en nuestro idioma, la segunda parte debería traducirse  ‘pienso luego SOY’, como sucede en francés (idioma original de la misma) o en inglés.  ¿Por qué?  Porque la existencia no está definida por la capacidad de pensar.  Las piedras, el agua, la hierba, las nubes y miles de objetos inanimados que no piensan, existen. También hay mucha gente que existe, porque está, la vemos, se mueve, camina y habla, pero sus palabras nos hacen saber, sin lugar a dudas, que no piensan.

Pensar requiere esfuerzo, dedicación y tiempo, no es fácil y supone correr riesgos y asumir responsabilidades, que unos no pueden y otros no quieren asumir.  Pensar conlleva el riesgo de dudar y cuestionar lo que muchos consideran una certeza.  Pensar requiere el esfuerzo de investigar, sopesar y descomponer cada problema o planteamiento para, luego, dedicarnos a analizar y comprender los hallazgos.  Pensar nos responsabiliza de sacar conclusiones y tomar decisiones que, muchas veces, nos harán entrar en contradicción con quienes nos rodean.

Por eso vemos gente que obedece sin dudar, cree sin cuestionar, opina sin investigar, repite sin sopesar, saca conclusiones sin verificar, juzga sin comprender, decide sin analizar…gente resignada a llevar una existencia dictada por otros.  Esa gente existe, pero no piensa, le cree a cualquier charlatán que le haga promesas de tiempos mejores y, luego, responsabiliza a otros de sus problemas.

Esa gente existe, está, ocupa espacio, consume recursos, repite lo que otros quieren que diga, pero no piensa, no razona  ni toma decisiones informadas.

Pensar es gratis, pero cuesta.  Pensar cuesta, pero no tiene precio.